Una libélula puede vivir más de un año, pero de ese tiempo vive
muy poco como libélula adulta. El ciclo de vida de esta tiene
tres etapas, el huevo, la ninfa y la libélula adulta. La mayor parte de
este ciclo transcurre en la etapa de ninfa, cuando todavía no se ve, a menos
que se nade bajo el agua en un lago o estanque con los ojos
abiertos.
La etapa del huevo
Un macho y una hembra se aparean mientras están volando en el aire.
Después, la libélula hembra pone sus huevos en una planta
en el agua, o si no puede encontrar la planta adecuada, simplemente los
suelta en el agua.
La etapa de la ninfa
Una vez que los huevos eclosionan, comienza el ciclo de vida de una
libélula como ninfa. Esta tiene una pequeña semejanza a una criatura alienígena. Sus alas no han crecido todavía y en su espalda tiene lo que
parece ser una joroba colgando. Las ninfas viven en el agua mientras
crecen y se desarrollan para convertirse en libélulas. Esta parte del
ciclo de vida puede tardar hasta cuatro años, y si se
completa al inicio del invierno, se mantendrán en el agua hasta la
primavera cuando el clima sea lo suficientemente caliente como para
salir. Las ninfas viven en zonas donde las aguas son más tranquilas, como estanques o zonas pantanosas, y menos en un arroyo o río. A veces también se pueden
encontrar en los remansos de los ríos más tranquilos. Ellas se alimentan
de ninfas más pequeñas a medida que se desarrollan.
La etapa adulta como libélula
Una vez que la ninfa se ha desarrollado totalmente y el clima es el
adecuado, se completa la metamorfosis en una libélula que se arrastra
fuera del agua en el tallo de una planta. La piel que la ninfa ha dejado
atrás se llama exuvia y se puede encontrar pegada al tallo por un largo
tiempo después que la libélula lo ha dejado. Una vez que la libélula deja la exuvia atrás, ya es adulta. Enseguida
comienza a cazar para alimentarse y a buscar un compañero. Cuando por
fin lo encuentra, la hembra busca un lugar de aguas tranquilas para
poner sus huevos y así comienza todo de nuevo. Las libélulas adultas
sólo viven aproximadamente dos meses.
domingo, 2 de octubre de 2016
Experimentos
relacionados con la densidad
¡Buenos días a todos/as!
Hoy la clase ha comenzado
con una pregunta que pocas veces nos hacemos porque damos por hecho que sabemos
lo que es, pero no nos damos cuenta que pocas veces sabemos definirla.
Entonces… ¿Qué es la densidad?
La densidad es la propiedad que nos permite medir la ligereza o pesadez
de una sustancia recibe el nombre de densidad. Cuanto mayor sea la densidad de un cuerpo, más
pesado nos parecerá.
La densidad se define como el cociente entre la masa de un cuerpo y el
volumen que ocupa. Así,
como en el Sistema Internacional, la masa se mide en kilogramos (kg) y el
volumen en metros cúbicos (m3) la densidad se medirá en kilogramos
por metro cúbico (kg/m3).
La mayoría
de las sustancias tienen densidades similares a las del agua (1g/cm3),
por lo que, de usar esta unidad, se estarían usando siempre números muy
grandes. Para evitarlo, se suele emplear otra unidad de medida el gramo por
centímetro cúbico (g/cm3).
La densidad de un cuerpo está relacionada con su flotabilidad, una
sustancia flotará sobre otra si su densidad es menor.
A continuación, voy a explicar dos de los experimentos que hemos hecho en
el aula para entender mejor el concepto de densidad.
¿Un huevo puede flotar? ¿Y si el
agua es salada…flotará?
Para
realizar este experimento hemos necesitado:
- -Dos vasos
- -Sal
- -Una cuchara
- -Dos huevos
- -Agua
Llenamos
los dos vasos con el agua del gripo y con la ayuda de la cuchara, vertimos unas
6 cucharadas de sal en uno de los vasos y la diluimos totalmente. Una vez
realizado este paso metemos cada huevo en un vaso y observamos el resultado.
Se puede
comprobar que el huevo colocado en agua salada flota y el que estaba en agua
del grifo no lo ha hecho. Esto ocurre porque el agua salada es más densa que el
agua dulce y, por lo tanto, el huevo no se hunde como normalmente lo haría.
El
huevo, al ser más denso que el agua del grifo, aleja las partículas de agua
para hacer lugar para sí mismo, por eso se produce el movimiento de
hundimiento. Pero en el caso del agua salada, que es más pesada que el agua del
grifo, es más capaz de mantener el huevo hacia arriba. Por lo tanto, se produce
la flotación del huevo. En otras palabras, los objetos se hunden cuando su
densidad es mayor a la densidad del líquido.
Y
las naranjas… ¿flotan?
Los materiales para este
experimento son los siguientes:
-Dos naranjas
-Un cuchillo (para pelar
la naranja)
-Un recipiente con agua
Una vez que tenemos los
materiales, pelamos una de las naranjas. Cogemos el recipiente con agua y
metemos las dos naranjas dentro de ella, la pelada y la que tiene la piel. Entonces
ahora toca observar, ¿ha flotado alguna de ellas?
En este caso la respuesta
es que sí. La naranja que esta pelada se ha hundido y la otra se mantiene
flotando en la superficie. ¿Y por qué ocurre esto?
La piel de las naranjas está llena de poros y esmuy ligera. Con ella, el conjunto de la naranja es menos densoque el agua y por eso flota. Digamos
que la piel actuaba deflotadory,
al retirárselo, se hunde. Al quitarle la piel, lo que ocurre es que la naranja
pasa a tener unamayordensidad
de la que tenía antes, debido a la gran cantidad defructosaque
contiene.
Espero que os parezca interesante y que sobretodo os animéis a realizar estos y muchos más experimentos en casa. ¡A por ello!